A la mierda con la Tolerancia.
Hoy desperté encabronado, indignado con TODOS los
extremistas-conservadores religiosos, no
importa cuáles. Siento que uno no puede estar pendiente de todo lo que pasa en el planeta. Eso no significa indiferencia. Simplemente, por lo menos yo, si me
dejara abrumar por el acontecer de la humanidad terminaría tirándome por la
ventana. Pero hay ciertos días, semanas en los que dan ganas de gritar, de
cortar cabezas. Ya no debe de haber “tolerancia” con los radicales religiosos.
Ya es hora de la dictadura de los Derechos Humanos. Cero tolerancia a su
violación. No sé qué tiene que pasar para que los sacerdotes, rabinos, imanes, gurús, chamanes o lo que sea, actualicen
sus usos y costumbres. Si no lo hacen y siguen señalándose infieles unos a
otros, habrá que forzarlos a moderarse. ¡Ya basta! Ya basta de respetar ese concepto
de soberanía; la TOLERANCIA tiene límites. Si fuera por mí encerraba a los
líderes de las diferentes religiones hasta que actualizaran sus conceptos,
sobretodo en referencia a la mujer. Lo
que está pasando en el norte de Nigeria no puede quedar impune. La comunidad
internacional tiene que intervenir. Ayer
escuché al infame líder de “Boko
Haram” y no podía dejar de sorprenderme hasta dónde llegan los trastornos
colectivos. Si los líderes de las diferentes religiones no hacen reformas ante las locuras de las que son responsables
pues promueven ideas totalmente contradictorias con “un Dios infinitamente
misericordioso” vamos a seguir siendo testigos,
ya milenarios, de esta monumental estulticia que han construido las
distintas religiones.

